10 mar. 2009

Pintando el cielo



Una nube azul,
asomo de tormenta y el otoño en ti
es siempre primavera, necesito huir
a un mundo de miradas transparentes,
debí haberte besado más urgentemente,
debí haberte ofrecido más en todos los sentidos
pero me enamoré de las gaviotas
que volaban a otros nidos.

Una cita hoy,
de aquellas de domingo me podría salvar,
de todos los hechizos, estaré en el bar
allí donde se cruzan mis caminos,
donde voy desmembrando a mis amigos,
donde voy aduciendo la necesidad del beso,
en vaporosos iris dilatados de la mano de un mal vino.

Me paso la vida,
buscando un enigma,
pintando en el cielo, me muero en tu risa,
no he estado en mejor estación que en tu pecho.

Me paso la vida,
buscando un enigma, pintando en el cielo
y si me condenas, elijo la crucifixión en tu pelo,
y si me condenas, elijo la crucifixión en tu pelo.

Y pasea Madrid
al ritmo de mis pasos y otro corazón,
que suena a blasfemia, pido algún favor,
a las estrellas solas de la noche,
y añoro la complicidad del coche,
buscando aparcamiento como quién buscaba el aliento
y todos los semáforos en rojo, eran puntos de derroche.

Me paso la vida,
buscando un enigma,
pintando en el cielo,
me muero en tu risa,
no he estado en mejor estación que en tu pecho.

Me paso la vida
buscando un enigma, pintando en el cielo,
y si me condenas, elijo la crucifixión en tu pelo,
y si me condenas, elijo la crucifixión en tu pelo.

Carlos Chaouen

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